Frases de El Principito

Frases del principito, el libro de Antoine de Saint-Exupéry

 

 

Los hombres ocupan muy poco lugar sobre la Tierra… Las personas mayores no les creerán, seguramente, pues siempre se imaginan que ocupan mucho sitio.

Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo.

Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante.

 

Se debe pedir a cada cual, lo que está a su alcance realizar.

Si yo ordenara -decía frecuentemente-, si yo ordenara a un general que se transformara en ave marina y el general no me obedeciese, la culpa no sería del general, sino mía

No se debe nunca escuchar a las flores. Sólo se las debe contemplar y oler. La mía perfumaba mi planeta, pero yo no era capaz de alegrarme de ello.

 

Es tan misterioso el país de las lágrimas…

Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo, como tú: “¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!”, lo que le hace hincharse de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!

Es una cuestión de disciplina, – me decía más tarde el Principito -. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta.

A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. (más…)

Pero nosotros, que comprendemos la vida, nos burlamos de los números.

Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos.

Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer.